Saint Laurent impone su rock'n'roll a los pies de la Torre Eiffel

En pleno movimiento #MeToo, con ejércitos de mujeres alzando la voz y traspasando todos los ámbitos sociales y profesionales, la moda no se queda atrás y se suma a la corriente en las primeras 24 horas de la Semana de la Moda de París: de la sensualidad que reafirma las curvas femeninas de Jacquemus a los mensajes con reminiscencias de mayo del 68 de Maria Grazia Chiuri al frente de Dior, concluyendo la jornada con la sexualidad teñida de negro de Vaccarello para Saint Laurent.


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Saint Laurent - Fall-Winter2018 - Womenswear - Paris - © PixelFormula

Al igual que lo hicieron las actrices sobre la alfombra roja de los pasados Globos de Oro al grito de 'Time's Up', Anthony Vaccarello ha presentado una sobria propuesta monocolor que, sin embargo, no ha renunciado ha resaltar la figura femenina con looks extremos de plataformas, escotes infinitos y micro shorts de cuero que dejaban a la vista kilométricas piernas rockeras. "Es una explosión de 'joie de vivre', pero también un poco triste", explicaba el director creativo de la maison tras el desfile. "No es punk ni nada relacionado con la revolución, solo quería reflejar el espíritu de las mujeres que trabajan a mi alrededor".

El espectáculo, que volvió a tener lugar bajo una Torre Eiffel iluminada, empezó puntual tal y como Kering había anunciado en sus invitaciones y en su mensajes previos al evento. A las ocho en punto, la dama de hierro centelleaba y la discoteca improvisada - en esta ocasión para un desfile de interior, dada la ola de frío que asola la capital francesa - subía el volumen de su música al invitar a sus modelos a la pista de baile.

Tras una primera docena de looks de cuero y gasa, se abrieron paso las hombreras y los escotes esculturales que caracterizan a la firma. Mini vestidos metalizados, juegos de volúmes y proporciones, detalles de piel y sombreros que ocultaban los rostros del casting, sin olvidar una festiva reinterpretación del príncipe de Gales. 

No se hicieron esperar los looks masculinos, con un cuidado estudio de los trajes, que precedieron a una serie de vestidos, también negros, que se llevaron todo el protagonismo del primer desfile. Una espléndida Kaia Geber repetía bajo la dirección de Vaccarello, luciendo un original mini vestido de volúmenes ovalados que seguía el paso de varias piezas de escotes arquitectónicos. Igualmente, no faltaron las plumas, que se adueñaron de las sandalias de varios de los looks.

Una feminidad solemne al tiempo que desenfadada, que floreció en una 'finale' de diseños bordados de flores metalizadas. "Mi trabajo siempre es una reacción a mi anterior colección. La última vez hubo dos estampados con los que he querido continuar", comentaba el diseñador entre bambalinas. "Esta es la explicación de los bordados de los últimos diseños. Siempre me han gustado los mini vestidos florales Monsieur Saint Laurent, ya que conseguía diseños sencillos al tiempo que extremos y esculturales. Eso es lo que quería conseguir".

Objetivo cumplido para Vaccarello, que contenta dentro y fuera a la pasarela. "Con un crecimiento del 25%, el año pasado facturamos 1.500 millones. ¿Cómo no voy a estar contenta?", concluyó tras el desfile la CEO de la firma, Francesca Bellettini.

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